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Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Jaén

[ Inscrito en el Registro de Colegios Profesionales de Andalucía ]

  

  

Jueves, 31 Enero 2019 10:15

Un Agente de la Propiedad Inmobiliaria, profesional cualificado y reconocido por la Administración, ofrece las máximas garantías para que cualquier operación en el mercado inmobiliario se desarrolle con éxito. La actuación profesional de un API está sometida al control por parte de su Colegio Oficial, lo que aporta transparencia y seguridad para los usuarios.

Ventajas para el vendedor 

La venta de un inmueble es un proceso largo y costoso en el que se pueden cometer errores muy graves si no se cuenta con el asesoramiento de un profesional.

Un Agente de la Propiedad Inmobiliaria garantiza:

  • Conocimiento profundo del mercado inmobiliario
  • El Agente colegiado llevará a cabo todo el trabajo de intermediación, desde la comercialización del inmueble hasta el cierre la operación con la formalización de los documentos oportunos.
  • Profesionalidad y cumplimiento de la legalidad en todo el proceso. La venta de un inmueble requiere de una compleja tramitación legal que asumirá el API.

Ventajas para el comprador 

  • Búsqueda exhaustiva de viviendas que se adapten a la demanda
  • El Agente de la Propiedad Inmobiliaria siempre mediará y buscará el mayor beneficio para comprador y vendedor, equilibrando las necesidades de las dos partes.
  • Seguridad de que la transacción de la propiedad objeto de la operación cumpla con todos los requisitos legales.

Ventajas para el arrendatario 

  • Ahorro de tiempo y dinero. El Agente buscará para ti la mejor oferta que se ajuste a tus necesidades dentro de su gran cartera de inmuebles
  • Garantía de que el inmueble se encuentra en condiciones óptimas.
  • Evitar que se incluyan cláusulas abusivas e ilegales en el contrato.

Ventajas para el arrendador 

  • Cuidada selección de inquilinos, el API hará las comprobaciones oportunas sobre solvencia y fiabilidad.
  • Redacción de contratos.

 

Fuente: https://consejocoapis.org/ventajas-de-recurrir-a-un-agente-de-la-propiedad-inmobiliaria/?fbclid=IwAR2pbhKsHatH14DEijh782WGdO_v9DZW2dZ-3cs_GJjtfsdxv-5fWg_YeUc

 

 

Jueves, 31 Enero 2019 10:10

Se acerca el final del año y es tiempo de hacer balance de lo que ha ocurrido en el sector en estos 365 días que ahora finalizan. Pero también es el momento de abordar las previsiones y tareas que el mercado deberá acometer en los próximos 12 meses.

Este año, como pronosticaron diferentes agentes del sector, ha sido el de la consolidación. Para 2019, a punto de comenzar, la mayoría de promotores y expertos consultados prevén que será el de la madurez del mercado, pero también el de la moderación y la estabilización de precios.

"Éste ha sido el mejor año para el mercado de la vivienda desde que estalló la crisisy esperamos que esa tendencia continúe en 2019, aunque en términos más moderados", explica la directora de Estudios y Asuntos Públicos de Fotocasa, Beatriz Toribio

Desde BBVA Research, el economista Félix Lores enumera algunas cifras para ilustrar ese buen momento. Según señala, "el inicio de la recuperación del sector inmobiliario fue algo diferente y, en esta ocasión, esa recuperación se ha apoyado en el buen momento de la economía, cuando lo habitual era lo inverso: que el sector de la construcción propiciara los primeros avances de la economía tras una etapa de contracción".

Así, continúa Lores, "durante el ejercicio a punto de terminar el sector inmobiliario ha vuelto a crecer en todos sus ámbitos y la demanda subirá en torno al 10% respecto al año anterior, lo que supondrá casi la venta de 590.000 viviendas".

Pero, además de estas buenas cifras del ejercicio que ahora concluye y los buenos augurios para 2019, otros actores inmobiliarios entienden que el próximo será el año de "la madurez de un sector fundamental para la economía nacional", apunta Juan Velayos, consejero delegado de Neinor Homes.

También lo cree, David Botín, director general de Áurea Homes: "España ha llegado a un punto de madurez en el que no esperamos grandes incrementos de la actividad, pero sí consolidar o mejorar ligeramente las cifras en el negocio de promoción de obra nueva hasta situarse algo por encima de las 80.000 viviendas", apunta.

Este nuevo ciclo está marcado por un protagonista que, en épocas anteriores, no estuvo tan presente: el cliente. Él seguirá siendo el eje junto a la innovación y la sostenibilidad sobre las que distintas promotoras ya trabajan para, precisamente, cubrir aún más las necesidades de esos futuros propietarios. Se trata, según apunta Juan Antonio Gómez-Pintado, presidente de Vía Célere, "de ofrecer viviendas cada vez más ecológicas, modernas, inteligentes y completamente adaptadas a las necesidades del cliente".

Precios

Uno de los indicadores principales para medir la salud del sector inmobiliario es el precio de las casas. Para 2019, según los expertos consultados, ese parámetro se mantendrá al alza pero de una manera más moderada.

En lo que se refiere a los pisos de segunda mano, según el Índice Inmobiliario de Fotocasa, 2018 cerrará con una subida media anual del precio del 7,8%, el mayor registro desde 2006, cuando se cerró con un aumento del 7,7%.

"El comportamiento de los precios sigue siendo muy desigual y en 2018 se han marcado aún más las diferencias entre territorios, con la Comunidad de Madrid, Cataluña y las islas liderando las subidas con incrementos interanuales que oscilan entre el 10% de Cataluña y el 19,5% de Madrid. Estos incrementos contrastan con el comportamiento más moderado del resto del país y con los números rojos que aún registran algunas regiones", explica Toribio.

La directora de Estudios de Fotocasa destaca, además, que "aunque estas subidas porcentuales recuerdan a las de los años del boom, el precio medio de la vivienda de segunda mano sigue un 36,7% por debajo de los máximos de aquellos años y está a niveles de 2013 según la zona. Esto, unido al control de la financiación y a la estabilización hacia la que tiende el mercado alejan la posibilidad de una burbuja inmobiliaria".

De cara al próximo año, Fotocasa sostiene que este sector seguirá creciendo a buen ritmo y los precios continuarán con su tendencia alcista aunque se estabilizarán.

Todas las previsiones realizadas parecen indicar que las subidas se moverán entre el 4% y el 6%.

Carlos Zamora, director residencial de Knight Frank, señala que "los precios se sitúan alrededor de 1.800 euros el metro cuadrado en obra nueva y unos 1.600 euros en segunda mano. Para 2019 esperamos que el crecimiento experimentado en algunas ciudades como Madrid y Barcelona se suavice, mientras que se consolida la recuperación en otros mercados".

También desde la tasadora Tinsa, que maneja un incremento de los precios del 5%, auguran que habrá una "paulatina estabilización en Madrid, Barcelona y otras ciudades con notables incrementos recientes, y continuidad de encarecimiento dentro de sus áreas urbanas; en el resto de territorios se pueden registrar posibles subidas moderadas", explica Rafael Gil, director del Servicio de Estudios de Tinsa.

Desde Aedas Homes, su consejero delegado, David Martínez, señala: "Esperamos y deseamos unos incrementos saludables en torno al 3%, 4% y 5% de media nacional. Evidentemente, y debido a la elevada heterogeneidad del mercado, habrá localizaciones donde aumenten a un ritmo superior y otras en las que las subidas serán más suaves. Desde Aedas Homes defendemos un crecimiento sostenible que haga posible un buen y correcto funcionamiento del mercado".

Compraventas

En el año a punto de finalizar también se han obtenido buenas cifras en lo que a operaciones de compraventa se refiere, si bien la mayoría de ellas se han efectuado sobre viviendas usadas.

Según los últimos datos de la Estadística Registral Inmobiliaria, correspondientes al tercer trimestre, en ese periodo se llevaron a cabo 133.295 compraventas. En cómputo interanual se registraron 508.402 operaciones, 420.699 de ellas sobre casas de segunda mano. Así, a falta de conocer el cierre del año, todo apunta a que se rozarán las 600.000 transacciones inmobiliarias.

Pero, ¿qué pasará el año que viene? En opinión de Samuel Población, director nacional de Residencial y Suelo de CBRE, la previsión es que "la demanda de vivienda consolide su crecimiento en 2019, alcanzando aproximadamente entre las 625.000 y 645.000 unidades vendidas".

Los datos planteados por Población coinciden con los aportados por el director de Estudios de Tinsa, que pronostica un alza anual de estas operaciones superior al 5%, llegando a más 625.000

transacciones.

Desde Sociedad de Tasación, su consejero delegado Juan Fernández- Aceytuno, incide en que "el mercado de vivienda de segunda mano sigue teniendo un peso importante, principalmente en los segmentos de población que se plantean una primera adquisición, a causa de la disfuncionalidad entre los precios de la vivienda nueva y los salarios que permitan el acceso a la misma".

En este punto, Guillermo Llibre, consejero delegado de Housell, sostiene que uno de los motivos principales por los que la compraventa de viviendas ha vivido una escalada imparable en 2018, "tiene que ver con la subida del precio de los alquileres. Como consecuencia de ello, la demanda también ha cambiado: compradores de todas las edades han pasado a ver la opción de alquilar como un gasto innecesario, y apuestan por la compra como la mejor inversión posible a largo plazo".

Proyectos

La demanda residencial seguirá creciendo el próximo año y, a pesar de que el sector responde con avances, en opinión del consejero delegado de Neinor Homes, "los clientes siguen teniendo una oferta limitada, especialmente en las áreas consolidadas como Madrid y Barcelona".

El ejercicio de 2018, según los datos aportados por Félix Lores, de BBVA Research, cerrará con alrededor de 100.000 visados de vivienda de obra nueva, "cerca de un 25% más que en 2016.

Se trata de un incremento importante, similar al del año anterior. Sin embargo, los niveles aquí siguen siendo relativamente reducidos, y las viviendas visadas en 2018 apenas supondrán el 13% de los visados firmados entre 2004 y 2006".

Lores añade que estas cifras indican que "hay terreno para que la actividad constructora siga recuperándose a tasas relativamente elevadas, sin que ello signifique alcanzar los máximos del ciclo anterior".

Las previsiones de Joaquín Castellví, consejero delegado de Stoneweg, sugieren "para 2019, un afán del sector por remodelar y revitalizar áreas maduras de Barcelona, Madrid y otras grandes ciudades españolas

más que por extenderse a zonas nuevas del extrarradio".

Sin duda, uno de los retos más importantes de cara al año que viene será lograr, al menos, cierto equilibrio entre la oferta y la demanda. "El consenso de mercado es que España necesita entre 120.000 y 140.000 casas nuevas al año. Estas cifras de demanda son muy superiores a las 50.000 viviendas que se están terminando al año y a la concesión de visados de obras", explica el consejero delegado de Aedas Homes, y añade: "Prevemos que poco a poco el sector inmobiliario se irá aproximando a ese punto de equilibrio respecto a la producción de vivienda nueva".

En opinión de Raúl Guerrero Juanes, director Inmobiliario de Gestilar, "la demanda sigue siendo solvente y estable, motivo por el cual se van a seguir produciendo lanzamientos de forma importante". Sin embargo, reconoce que "hay plazas en las que el suelo finalista es escaso (por ejemplo, Madrid) y en las que los lanzamientos existirán a corto plazo, pero debemos preocuparnos también por desarrollar suelo no finalista y generar materia prima sobre la que construir los próximos años".

Suelo

Ese será, como ha sucedido en años anteriores, el principal quebradero de cabeza del sector: la falta de suelo. Sobre todo, como apunta Velayos, "en zonas clave como Madrid, Barcelona, Andalucía o País Vasco, todas ellas con elevada demanda". Un problema que, según indica el consejero delegado de Neinor Homes, "se suma a la lentitud de las tramitaciones de suelos desde las administraciones correspondientes, que debe ser solucionado con diálogo y entendimiento por todas las partes".

Algo más optimista, o al menos confiado, se muestra David Martínez, pues espera que "las administraciones comiencen a ser conscientes de la necesidad de poner en gestión materia prima para incrementar la oferta de obra nueva. Además, no cabe duda de que la gran mayoría de los actores hemos aprendido que no se puede jugar con expectativas a futuro de encarecimiento de la vivienda".

Sin embargo, Fernández-Aceytuno, de Sociedad de Tasación, ve un problema de base en la falta de suelo: las 17 leyes distintas que existen, "una por cada comunidad autónoma, con una situación diferente en cada una de ellas. En algunos casos, se han paralizado promociones en marcha; en otros se han anulado licencias concedidas y, a veces, terreno que estaba clasificado como urbanizable ha revertido dicha clasificación a la condición de rústico y, por tanto, no edificable".

 

Fuente: https://www.elmundo.es/economia/2018/12/21/5c1bd277fc6c831d488b45ba.html

 

 

Jueves, 31 Enero 2019 10:05

A punto de cerrar datos de 2018, se han vendido 481.220 viviendas, más que en todo 2017, según el INE. El 81% de las transacciones se realizaron sobre casas usadas, es decir, más de 390.000 operaciones entre enero y noviembre, una cifra que sólo se ha visto en época del boom inmobiliario. La escasez de obra nueva impide hablar de burbuja, pero por primera vez desde 2008, se venderán más de medio millón de viviendas.

Durante el pasado mes de noviembre se realizaron 42.150 transacciones de viviendas, lo que supone un 2,8% interanual más. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, en los primeros 11 meses de 2018 se realizaron 481.220 transacciones de viviendas, más que en todo 2017, lo que supone un 10,6% más que en el mismo periodo de 2017.

La vivienda usada sigue siendo la reina del mercado, siendo protagonista del 80,9% del total de operaciones, con más de 34.000 ventas en noviembre. Desde mediados de 2014 se rompió el binomio de transacciones entre vivienda nueva y vivienda usada, y desde finales de 2015, la segunda mano supone más del 80% del total.

Entre enero y noviembre de 2018, se han vendido más de 390.000 casas usadas, una cifra que sólo se ha visto en época del boom inmobiliario. Fue en 2007, en pleno apogeo inmobiliario cuando en el mismo periodo se transaccionaron más de 425.000 viviendas de segunda mano.

La escasez de obra nueva descarta una nueva burbuja, pero por primera vez desde 2008, se venderán más de medio millón de viviendas en un año natural.

La vivienda nueva está muy lejos de las cifras de ventas alcanzadas en pleno boom inmobiliario, aunque su venta ha aumentado en 18 de los últimos 19 meses. En noviembre aumentó un 7,9%, y se espera que cierra por encima de las 90.000 operaciones. Por comparar, en 2007 se vendieron más de 325.000 casas nuevas.

 

Fuente: https://www.idealista.com/news/inmobiliario/vivienda/2019/01/15/771062-la-actual-venta-de-vivienda-usada-vuelve-a-cifras-de-2007?fbclid=IwAR1KH7apgddWjJZoqxgQsvw-v3zP8vkQFdnE41aUBf__zrAbF5iMrJbC2fA

 

 

Jueves, 31 Enero 2019 10:04

El convenio permitirá el acceso de los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria colegiados y miembros de asociaciones API a másteres y programas ejecutivos de primer nivel en condiciones ventajosas

El Consejo General de Colegios de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria y la Universidad San Pablo CEU han suscrito un importante convenio de colaboración para facilitar el acceso a la formación de primer nivel a los API colegiados y miembros de asociaciones API. El acuerdo ha sido firmado por María Elena García, directora de Operaciones, Finanzas y Medios de la entidad universitaria y Diego Galiano, presidente del Consejo General de Colegios API.

Esta alianza permitirá que los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria colegiados, los miembros de las asociaciones vinculadas a los colegios, los empleados de sus agencias y familiares de primer grado puedan acceder a los másteres y programas ejecutivos en condiciones ventajosas. Además, el acuerdo implica que los API tengan preferencia en la reserva de plazas de las actividades formativas incluidas en el convenio. Por su parte, el Consejo General de Colegios API informará a los colegiados de toda España sobre la extensa actividad formativa especializada que la Universidad San Pablo CEU pone a su disposición.

Las acciones formativas que se incluyen en este convenio comprenden programas de la Business School de CEU en áreas como la Dirección general, Estrategia, Liderazgo, Finanzas, Marketing y Ventas, Transformación Digital, Legal y Fiscal. Especialmente interesantes son los programas del ámbito inmobiliario, que incluye un  Máster Ejecutivo en Urbanismo y Ordenación del Territorio, un Programa Avanzado en Nueva Gestión del Negocio Inmobiliario, un Programa Enfocado en Análisis y Valoración de Activos Inmobiliarios y un Programa Enfocado en Planeamiento, Gestión Urbanística y Licencias.

El presidente del Consejo General de Colegios de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria, Diego Galiano, hace hincapié en la relevancia de este acuerdo, que posibilitará que los API accedan de forma preferente a las acciones formativas de una de las universidades más prestigiosas de España, como San Pablo CEU. “Nuestros esfuerzos están enfocados en ayudar a los API a crecer y ser mejores profesionales, para lo que es fundamental que reciban formación de manera continua. Por ello, estamos muy satisfechos de poder facilitar que se inscriban en los posgrados de una universidad puntera a nivel nacional”, indica.

 

Fuente: https://consejocoapis.org/importante-acuerdo-del-consejo-general-api-y-la-universidad-san-pablo-ceu-para-mejorar-la-formacion-de-los-profesionales-inmobiliarios-2/

 

 

Jueves, 31 Enero 2019 09:57

El alquiler de vivienda no termina de echar raíces en España. Seis de cada diez inquilinos cree que los alquileres han subido tanto que ya compensa más pagar una hipoteca, un porcentaje que crece hasta el 70% en el caso de la Comunidad de Madrid y al 64% en Cataluña. Los altos precios -que no han dejado de encarecerse desde 2015 y que en las grandes ciudades como Madrid o Barcelona han superado los precios máximos de los años del boom-, han hecho que la compra vuelva a ganar terreno en detrimento del alquiler entre los inquilinos.

 

Además, la idea de que alquilar es tirar el dinero, que ya empezó a rondar por la cabeza de muchos inquilinos el pasado año, ha cobrado un mayor protagonismo. Si el 25% de los inquilinos pensaba así en 2017, ahora son el 33%. Madrid (37%) y la Comunidad Valenciana (35%) han registradio los porcentajes más elevados de arrendatarios que secundan esta idea. Pero también se ha instalado esta reflexión entre los caseros (del 32% de apoyo en 2017 al 37% actual). Son datos de un informe de Fotocasa que estudia el alquiler entre marzo de 2017 y marzo de 2018.

Estas reticencias han tenido las primeras consecuencias: ha caído el número de personas que alquilan vivienda. En el último año un 36% menos de españoles ha participado en el mercado de alquiler en España. El bajón ha sido más intenso entre los jóvenes de 18 a 34 años, cuya participación se ha reducido del 29% de 2017 al 15% actual. “Con su abandono del mercado del alquiler se ha producido un descenso de la demanda”, explica Beatriz Toribio, directora de Estudios de Fotocasa y encargada de presentar el informe este miércoles.

Otra consecuencia es que los jóvenes de 18 a 24 años tienen se están planteando la posibilidad de comprar una vivienda. Una idea que ronda a casi la mitad de los inquilinos actuales. El 43% tiene previsto convertirse en propietario en los próximos cinco años, porque creen que la compra es una buena inversión y el 43% (36% en 2017) opina que una vivienda es la mejor herencia que se puede dejar a los hijos. Y además porque no confían en que la situación vaya a mejorar: hasta el 81% de ellos considera que los alquileres seguirán encareciéndose y sólo el 2% prevé que bajen de precio. Solo uno de cada cinco (el 21%) asegura que comprar casa no entra en sus planes.

Además de los altos precios a los que se enfrentan los inquilinos (el 78% dice que la principal dificultad para ellos es ésta, seguida del estado de las casas), está su escasa capacidad para negociar el precio del alquiler con los propietarios. Seis de cada diez no lo ha conseguido en el último año. Y la rebaja, en el caso de que se produzca, ha sido inferior al 10%.

El hecho de que el alquiler haya alejado a los más jóvenes ha tenido una consecuencia más y es el mayor protagonismo que han adquirido los inquilinos de clase social media-alta, con un incremento de cuatro puntos respecto al año anterior.

Alquiler por obligación y no por devoción

Otro cambio importante respecto al año pasado es que el alquiler ya no es algo voluntario, sino obligado. “Las causas económicas para alquilar pasan a ocupar el primer lugar”, insiste Toribio.“La de alquilar una vivienda para vivir en ella no es una opción voluntaria y decidida por parte importante de los inquilinos (que han alquilado o buscado para alquilar en los últimos 12 meses). Cuando se les ofrecen motivos por los que han optado por el arrendamiento casi la mitad de ellos aseguran que su situación económica les impide comprar una vivienda en propiedad. La movilidad laboral (31%) y la flexibilidad son otros argumentos frecuentes”, según Fotocasa.

En la presentación del informe la directora de Estudios de Fotocasa ha dicho que el hecho de que finalmente el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2019 no haya recogido la limitación a los precios del alquiler es "positivo, dado que esta medida implica riesgos". "Es verdad que creemos que hay un problema de acceso a la vivienda y que como consecuencia de esos precios tan altos la demanda se está contrayendo, pero creemos que limitar los precios tiene riesgos", ha apostillado Toribio, en relación al pacto presupuestario entre el PSOE y Podemos.

En esta línea, ha señalado que muchos propietarios se podrían ver tentados a alquilar por otras vías y la economía sumergida podría volver a reflotar en este mercado. Asimismo, ha asegurado que también se podría reducir la oferta, que es el principal problema al que se enfrenta el mercado inmobiliario español. Toribio también ha dejado claro que lo que España necesita es aumentar la oferta de vivienda en alquiler a precios "asequibles". "Necesitamos una mayor colaboración público-privada, aunque también es verdad que hace falta un mayor parque de vivienda social", ha añadido.

 

Fuente: https://elpais.com/economia/2019/01/16/vivienda/1547642664_755590.html?fbclid=IwAR0tyfD8nqUGsuReLtHpjfbuVPedjmyeVqdSiXZCeTf_gJYD4-Vp58SvqBw

 

 

Jueves, 31 Enero 2019 09:57

El alquiler de vivienda no termina de echar raíces en España. Seis de cada diez inquilinos cree que los alquileres han subido tanto que ya compensa más pagar una hipoteca, un porcentaje que crece hasta el 70% en el caso de la Comunidad de Madrid y al 64% en Cataluña. Los altos precios -que no han dejado de encarecerse desde 2015 y que en las grandes ciudades como Madrid o Barcelona han superado los precios máximos de los años del boom-, han hecho que la compra vuelva a ganar terreno en detrimento del alquiler entre los inquilinos.

 

Además, la idea de que alquilar es tirar el dinero, que ya empezó a rondar por la cabeza de muchos inquilinos el pasado año, ha cobrado un mayor protagonismo. Si el 25% de los inquilinos pensaba así en 2017, ahora son el 33%. Madrid (37%) y la Comunidad Valenciana (35%) han registradio los porcentajes más elevados de arrendatarios que secundan esta idea. Pero también se ha instalado esta reflexión entre los caseros (del 32% de apoyo en 2017 al 37% actual). Son datos de un informe de Fotocasa que estudia el alquiler entre marzo de 2017 y marzo de 2018.

Estas reticencias han tenido las primeras consecuencias: ha caído el número de personas que alquilan vivienda. En el último año un 36% menos de españoles ha participado en el mercado de alquiler en España. El bajón ha sido más intenso entre los jóvenes de 18 a 34 años, cuya participación se ha reducido del 29% de 2017 al 15% actual. “Con su abandono del mercado del alquiler se ha producido un descenso de la demanda”, explica Beatriz Toribio, directora de Estudios de Fotocasa y encargada de presentar el informe este miércoles.

Otra consecuencia es que los jóvenes de 18 a 24 años tienen se están planteando la posibilidad de comprar una vivienda. Una idea que ronda a casi la mitad de los inquilinos actuales. El 43% tiene previsto convertirse en propietario en los próximos cinco años, porque creen que la compra es una buena inversión y el 43% (36% en 2017) opina que una vivienda es la mejor herencia que se puede dejar a los hijos. Y además porque no confían en que la situación vaya a mejorar: hasta el 81% de ellos considera que los alquileres seguirán encareciéndose y sólo el 2% prevé que bajen de precio. Solo uno de cada cinco (el 21%) asegura que comprar casa no entra en sus planes.

Además de los altos precios a los que se enfrentan los inquilinos (el 78% dice que la principal dificultad para ellos es ésta, seguida del estado de las casas), está su escasa capacidad para negociar el precio del alquiler con los propietarios. Seis de cada diez no lo ha conseguido en el último año. Y la rebaja, en el caso de que se produzca, ha sido inferior al 10%.

El hecho de que el alquiler haya alejado a los más jóvenes ha tenido una consecuencia más y es el mayor protagonismo que han adquirido los inquilinos de clase social media-alta, con un incremento de cuatro puntos respecto al año anterior.

Alquiler por obligación y no por devoción

Otro cambio importante respecto al año pasado es que el alquiler ya no es algo voluntario, sino obligado. “Las causas económicas para alquilar pasan a ocupar el primer lugar”, insiste Toribio.“La de alquilar una vivienda para vivir en ella no es una opción voluntaria y decidida por parte importante de los inquilinos (que han alquilado o buscado para alquilar en los últimos 12 meses). Cuando se les ofrecen motivos por los que han optado por el arrendamiento casi la mitad de ellos aseguran que su situación económica les impide comprar una vivienda en propiedad. La movilidad laboral (31%) y la flexibilidad son otros argumentos frecuentes”, según Fotocasa.

En la presentación del informe la directora de Estudios de Fotocasa ha dicho que el hecho de que finalmente el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2019 no haya recogido la limitación a los precios del alquiler es "positivo, dado que esta medida implica riesgos". "Es verdad que creemos que hay un problema de acceso a la vivienda y que como consecuencia de esos precios tan altos la demanda se está contrayendo, pero creemos que limitar los precios tiene riesgos", ha apostillado Toribio, en relación al pacto presupuestario entre el PSOE y Podemos.

En esta línea, ha señalado que muchos propietarios se podrían ver tentados a alquilar por otras vías y la economía sumergida podría volver a reflotar en este mercado. Asimismo, ha asegurado que también se podría reducir la oferta, que es el principal problema al que se enfrenta el mercado inmobiliario español. Toribio también ha dejado claro que lo que España necesita es aumentar la oferta de vivienda en alquiler a precios "asequibles". "Necesitamos una mayor colaboración público-privada, aunque también es verdad que hace falta un mayor parque de vivienda social", ha añadido.

 

Fuente: https://elpais.com/economia/2019/01/16/vivienda/1547642664_755590.html?fbclid=IwAR0tyfD8nqUGsuReLtHpjfbuVPedjmyeVqdSiXZCeTf_gJYD4-Vp58SvqBw

 

 

Miércoles, 02 Enero 2019 11:22

 

El presidente del Consejo General de Colegios API, Diego Galiano Bellón, ha sido entrevistado en SIMED, 1º Salón Inmobiliario de Mediterraneo.

Miércoles, 02 Enero 2019 11:21

¡¡TE INTERESA !! ACUERDO ENTRE EL CONSEJO GENERAL COAPI DE ESPAÑA Y EL COLEGIO DE REGISTRADORES DE ESPAÑA , PARA COLEGIADOS API Y ASOCIADOS¡MVI EN CONDICIONES VENTAJOSAS!

Miércoles, 02 Enero 2019 11:14

Se acerca el final del año y es tiempo de hacer balance de lo que ha ocurrido en el sector en estos 365 días que ahora finalizan. Pero también es el momento de abordar las previsiones y tareas que el mercado deberá acometer en los próximos 12 meses.

Este año, como pronosticaron diferentes agentes del sector, ha sido el de la consolidación. Para 2019, a punto de comenzar, la mayoría de promotores y expertos consultados prevén que será el de la madurez del mercado, pero también el de la moderación y la estabilización de precios.

"Éste ha sido el mejor año para el mercado de la vivienda desde que estalló la crisisy esperamos que esa tendencia continúe en 2019, aunque en términos más moderados", explica la directora de Estudios y Asuntos Públicos de Fotocasa, Beatriz Toribio

Desde BBVA Research, el economista Félix Lores enumera algunas cifras para ilustrar ese buen momento. Según señala, "el inicio de la recuperación del sector inmobiliario fue algo diferente y, en esta ocasión, esa recuperación se ha apoyado en el buen momento de la economía, cuando lo habitual era lo inverso: que el sector de la construcción propiciara los primeros avances de la economía tras una etapa de contracción".

Así, continúa Lores, "durante el ejercicio a punto de terminar el sector inmobiliario ha vuelto a crecer en todos sus ámbitos y la demanda subirá en torno al 10% respecto al año anterior, lo que supondrá casi la venta de 590.000 viviendas".

Pero, además de estas buenas cifras del ejercicio que ahora concluye y los buenos augurios para 2019, otros actores inmobiliarios entienden que el próximo será el año de "la madurez de un sector fundamental para la economía nacional", apunta Juan Velayos, consejero delegado de Neinor Homes.

También lo cree, David Botín, director general de Áurea Homes: "España ha llegado a un punto de madurez en el que no esperamos grandes incrementos de la actividad, pero sí consolidar o mejorar ligeramente las cifras en el negocio de promoción de obra nueva hasta situarse algo por encima de las 80.000 viviendas", apunta.

Este nuevo ciclo está marcado por un protagonista que, en épocas anteriores, no estuvo tan presente: el cliente. Él seguirá siendo el eje junto a la innovación y la sostenibilidad sobre las que distintas promotoras ya trabajan para, precisamente, cubrir aún más las necesidades de esos futuros propietarios. Se trata, según apunta Juan Antonio Gómez-Pintado, presidente de Vía Célere, "de ofrecer viviendas cada vez más ecológicas, modernas, inteligentes y completamente adaptadas a las necesidades del cliente".

Precios

Uno de los indicadores principales para medir la salud del sector inmobiliario es el precio de las casas. Para 2019, según los expertos consultados, ese parámetro se mantendrá al alza pero de una manera más moderada.

En lo que se refiere a los pisos de segunda mano, según el Índice Inmobiliario de Fotocasa, 2018 cerrará con una subida media anual del precio del 7,8%, el mayor registro desde 2006, cuando se cerró con un aumento del 7,7%.

"El comportamiento de los precios sigue siendo muy desigual y en 2018 se han marcado aún más las diferencias entre territorios, con la Comunidad de Madrid, Cataluña y las islas liderando las subidas con incrementos interanuales que oscilan entre el 10% de Cataluña y el 19,5% de Madrid. Estos incrementos contrastan con el comportamiento más moderado del resto del país y con los números rojos que aún registran algunas regiones", explica Toribio.

La directora de Estudios de Fotocasa destaca, además, que "aunque estas subidas porcentuales recuerdan a las de los años del boom, el precio medio de la vivienda de segunda mano sigue un 36,7% por debajo de los máximos de aquellos años y está a niveles de 2013 según la zona. Esto, unido al control de la financiación y a la estabilización hacia la que tiende el mercado alejan la posibilidad de una burbuja inmobiliaria".

De cara al próximo año, Fotocasa sostiene que este sector seguirá creciendo a buen ritmo y los precios continuarán con su tendencia alcista aunque se estabilizarán.

Todas las previsiones realizadas parecen indicar que las subidas se moverán entre el 4% y el 6%.

Carlos Zamora, director residencial de Knight Frank, señala que "los precios se sitúan alrededor de 1.800 euros el metro cuadrado en obra nueva y unos 1.600 euros en segunda mano. Para 2019 esperamos que el crecimiento experimentado en algunas ciudades como Madrid y Barcelona se suavice, mientras que se consolida la recuperación en otros mercados".

También desde la tasadora Tinsa, que maneja un incremento de los precios del 5%, auguran que habrá una "paulatina estabilización en Madrid, Barcelona y otras ciudades con notables incrementos recientes, y continuidad de encarecimiento dentro de sus áreas urbanas; en el resto de territorios se pueden registrar posibles subidas moderadas", explica Rafael Gil, director del Servicio de Estudios de Tinsa.

Desde Aedas Homes, su consejero delegado, David Martínez, señala: "Esperamos y deseamos unos incrementos saludables en torno al 3%, 4% y 5% de media nacional. Evidentemente, y debido a la elevada heterogeneidad del mercado, habrá localizaciones donde aumenten a un ritmo superior y otras en las que las subidas serán más suaves. Desde Aedas Homes defendemos un crecimiento sostenible que haga posible un buen y correcto funcionamiento del mercado".

Compraventas

En el año a punto de finalizar también se han obtenido buenas cifras en lo que a operaciones de compraventa se refiere, si bien la mayoría de ellas se han efectuado sobre viviendas usadas.

Según los últimos datos de la Estadística Registral Inmobiliaria, correspondientes al tercer trimestre, en ese periodo se llevaron a cabo 133.295 compraventas. En cómputo interanual se registraron 508.402 operaciones, 420.699 de ellas sobre casas de segunda mano. Así, a falta de conocer el cierre del año, todo apunta a que se rozarán las 600.000 transacciones inmobiliarias.

Pero, ¿qué pasará el año que viene? En opinión de Samuel Población, director nacional de Residencial y Suelo de CBRE, la previsión es que "la demanda de vivienda consolide su crecimiento en 2019, alcanzando aproximadamente entre las 625.000 y 645.000 unidades vendidas".

Los datos planteados por Población coinciden con los aportados por el director de Estudios de Tinsa, que pronostica un alza anual de estas operaciones superior al 5%, llegando a más 625.000

transacciones.

Desde Sociedad de Tasación, su consejero delegado Juan Fernández- Aceytuno, incide en que "el mercado de vivienda de segunda mano sigue teniendo un peso importante, principalmente en los segmentos de población que se plantean una primera adquisición, a causa de la disfuncionalidad entre los precios de la vivienda nueva y los salarios que permitan el acceso a la misma".

En este punto, Guillermo Llibre, consejero delegado de Housell, sostiene que uno de los motivos principales por los que la compraventa de viviendas ha vivido una escalada imparable en 2018, "tiene que ver con la subida del precio de los alquileres. Como consecuencia de ello, la demanda también ha cambiado: compradores de todas las edades han pasado a ver la opción de alquilar como un gasto innecesario, y apuestan por la compra como la mejor inversión posible a largo plazo".

Proyectos

La demanda residencial seguirá creciendo el próximo año y, a pesar de que el sector responde con avances, en opinión del consejero delegado de Neinor Homes, "los clientes siguen teniendo una oferta limitada, especialmente en las áreas consolidadas como Madrid y Barcelona".

El ejercicio de 2018, según los datos aportados por Félix Lores, de BBVA Research, cerrará con alrededor de 100.000 visados de vivienda de obra nueva, "cerca de un 25% más que en 2016.

Se trata de un incremento importante, similar al del año anterior. Sin embargo, los niveles aquí siguen siendo relativamente reducidos, y las viviendas visadas en 2018 apenas supondrán el 13% de los visados firmados entre 2004 y 2006".

Lores añade que estas cifras indican que "hay terreno para que la actividad constructora siga recuperándose a tasas relativamente elevadas, sin que ello signifique alcanzar los máximos del ciclo anterior".

Las previsiones de Joaquín Castellví, consejero delegado de Stoneweg, sugieren "para 2019, un afán del sector por remodelar y revitalizar áreas maduras de Barcelona, Madrid y otras grandes ciudades españolas

más que por extenderse a zonas nuevas del extrarradio".

Sin duda, uno de los retos más importantes de cara al año que viene será lograr, al menos, cierto equilibrio entre la oferta y la demanda. "El consenso de mercado es que España necesita entre 120.000 y 140.000 casas nuevas al año. Estas cifras de demanda son muy superiores a las 50.000 viviendas que se están terminando al año y a la concesión de visados de obras", explica el consejero delegado de Aedas Homes, y añade: "Prevemos que poco a poco el sector inmobiliario se irá aproximando a ese punto de equilibrio respecto a la producción de vivienda nueva".

En opinión de Raúl Guerrero Juanes, director Inmobiliario de Gestilar, "la demanda sigue siendo solvente y estable, motivo por el cual se van a seguir produciendo lanzamientos de forma importante". Sin embargo, reconoce que "hay plazas en las que el suelo finalista es escaso (por ejemplo, Madrid) y en las que los lanzamientos existirán a corto plazo, pero debemos preocuparnos también por desarrollar suelo no finalista y generar materia prima sobre la que construir los próximos años".

Suelo

Ese será, como ha sucedido en años anteriores, el principal quebradero de cabeza del sector: la falta de suelo. Sobre todo, como apunta Velayos, "en zonas clave como Madrid, Barcelona, Andalucía o País Vasco, todas ellas con elevada demanda". Un problema que, según indica el consejero delegado de Neinor Homes, "se suma a la lentitud de las tramitaciones de suelos desde las administraciones correspondientes, que debe ser solucionado con diálogo y entendimiento por todas las partes".

Algo más optimista, o al menos confiado, se muestra David Martínez, pues espera que "las administraciones comiencen a ser conscientes de la necesidad de poner en gestión materia prima para incrementar la oferta de obra nueva. Además, no cabe duda de que la gran mayoría de los actores hemos aprendido que no se puede jugar con expectativas a futuro de encarecimiento de la vivienda".

Sin embargo, Fernández-Aceytuno, de Sociedad de Tasación, ve un problema de base en la falta de suelo: las 17 leyes distintas que existen, "una por cada comunidad autónoma, con una situación diferente en cada una de ellas. En algunos casos, se han paralizado promociones en marcha; en otros se han anulado licencias concedidas y, a veces, terreno que estaba clasificado como urbanizable ha revertido dicha clasificación a la condición de rústico y, por tanto, no edificable".

 

Fuente: https://www.elmundo.es/economia/2018/12/21/5c1bd277fc6c831d488b45ba.html

 

 

Miércoles, 02 Enero 2019 11:12

Los contratos de alquiler que se firmen a partir de este miércoles ya estarán sujetos a las nuevas normas que establece el real decreto-ley sobre vivienda aprobado por el Consejo de Ministros el pasado viernes y publicado este martes en el Boletín Oficial del Estado. El texto ofrece pocas sorpresas respecto a lo anunciado a finales de la semana pasada aunque sí incluye detalles desconocidos hasta ahora. Uno de ellos hace referencia a las prórrogas de los alquileres. Hasta ahora se sabía que los nuevos contratos sería más largos (cinco años cuando el arrendador sea persona física y siete cuando sea persona jurídica) y que las prórrogas serían de tres años. Eso supone, de facto, volver a la situación anterior a 2013, cuando el Gobierno del PP aprobó unas normas que acortaron los arrendamientos (tres años de contrato y uno de prórroga). Sin embargo, el nuevo decreto también presenta una novedad respecto a la norma original de 1994 y es que no se establece que la prórroga de tres años se renueve por plazos anuales.

Esto significa que transcurrido el tiempo de contrato (sea de cinco o siete años), si 30 días antes de la fecha de finalización ninguna de las partes señala su intención de extinguirlo, este dura "necesariamente durante tres años más". El primer redactado de la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1994 también establecía esos tres años, pero especificaba era un plazo máximo y que se hacía "por plazos anuales", al término de los cuales el inquilino podía decidir si ponía fin al contrato.

Aunque la literalidad de la norma parezca obligar al inquilino a permanecer tres años más en el piso, las fuentes jurídicas consultadas creen que el cambio tendrá de facto poca trascendencia. Puesto que "no parece ese el espíritu de la ley", razonan esas mismas fuentes, si el inquilino se quiere ir antes prevalecerá el artículo 11. Este no se ha tocado respecto a la reforma de 2013 y señala que el arrendatario puede irse cuando quiera una vez han transcurrido seis meses desde la firma del contrato.

Otro detalle desconocido hasta ahora es que los pisos más grandes y caros quedan excluidos de la aplicación de la LAU. Es decir, que las dos partes pueden pactar cláusulas al margen de esta norma siempre que el inmueble arrendado supere los 300 metros cuadrados o que la renta acordada para el primer año supere en 5,5 veces al salario mínimo interprofesional de un año. Esto, llevado a la práctica, supone alquileres de más de 4.722 euros de renta mensual.

Además, en la parte inicial que justifica la urgencia del decreto, el Gobierno señala a los alquileres turísticos como una de las causas que están provocando un incremento de las rentas. Pese a ello, el texto no recoge ninguna medida que apunte directamente a la regulación de precios, tal como pedía Podemos y exigió públicamente el pasado viernes el líder de ese partido, Pablo Iglesias, para apoyarlo. El decreto tiene un mes de plazo para que sea validado en el Congreso, donde previsiblemente se tramitará como proposición de ley para introducir enmiendas en la negociación entre las fuerzas políticas. De momento, estas son todas las novedades que entrarán en vigor este miércoles:

Duración de los contratos

Se prolonga el plazo de los tres años actuales a cinco o siete, en función de si el arrendador es un particular o una compañía. Si transcurrido ese periodo ninguna de las partes comunica (con 30 días naturales de adelanto) su voluntad de extinguir el acuerdo, el contrato se prorroga tres años, en lugar de un año como actualmente. 

Actualización de renta 

Salvo que haya un pacto expreso que recoja otro índice (la mayoría de contratos se referencian expresamente al IPC), la actualización seguirá haciéndose con el Índice de Garantía de Competitividad (IGC). Este es generalmente más favorable que el IPC y además solo se aplica en valores entre el 0 y el 2%. Sin embargo, el decreto establece una excepción para "arrendamientos de renta reducida" y es que nunca se podría actualizar esas rentas por encima del IPC, aunque el IGC lo superase. De esa forma se garantice que la inflación no perjudique a los inquilinos más vulnerables. Respecto a esa  "renta reducida", el decreto aclara que será "la que se encuentre por debajo de la establecida, para el conjunto del Estado y con carácter general, en el Real Decreto que regule el plan estatal de vivienda vigente a los efectos de tener habilitada la posibilidad de acogerse a algún programa de ayudas al alquiler".

Reformas de los pisos

Las nuevas normas permiten que estos se hagan también durante la vigencia del contrato, por acuerdo entre ambas partes, y que luego se pueda cobrar más renta al inquilino. Ese proceso no afectaría los plazos originales del contrato y se especifica que tienen que ser obras de mejora y no aquellas que el propietario deba hacer para conservar debidamente el inmueble como le exige la ley.

Gastos inmobiliarios y avales

El arrendador, cuando sea persona jurídica, se hará cargo de los gastos de inmobiliaria y de formalización de contrato. Esto no se aplicará si quien ha inducido a esos gastos es el arrendatario. Además, los avales que el propietario pide al inicio del contrato, y que son independientes del mes de fianza, no podrán exceder el importe de dos mensualidades. 

Venta de bloques a empresas o fondos

El derecho de tanteo y retracto respecto a los inquilinos no se modifica, pero el decreto sí incluye una novedad cuando es una compañía la que compra inmuebles en bloque. En ese caso, las legislaciones de vivienda, que no son competencia estatal sino autonómica, podrán establecer una excepción para que la Administración ejerza el derecho de tanteo y retracto sobre la totalidad del inmueble. Es decir, que si un propietario vende todos los pisos de un bloque a un fondo, los inquilinos no tienen preferencia para comprar sus pisos (como sí pasa con las operaciones individualizadas), pero la Administración Pública sí podría tener preferencia sobre el fondo para comprar el bloque entero (siempre que la normativa aplicable localmente especifique esa preferencia).

Alquileres turísticos

La norma los excluye claramente de la Ley de Arrendamientos Urbanos y remite a la normativa sectorial turística para regularlos. Además, mediante un cambio en la ley de propiedad horizontal, habilita que las comunidades de vecinos puedan prohibirlos con el voto favorable de 3/5, una medida que no puede aplicarse retroactivamente y por tanto no afecta a los pisos turísitcos actuales. También con el acuerdo de tres quintas partes de la comunidad de vecinos, se puede aprobar que los pisos turísticos que haya en el inmueble paguen un recargo de gastos comunes o cuotas especiales. El incremento de gastos que soporten estos pisos no puede superar en un 20% a lo que paguen el resto de vecinos. 

Otros cambios en la ley de propiedad horizontal

Además de la LAU, el decreto modifica otras cuatro normas. Una de ellas es la que regula las comunidades de vecinos. A partir de ahora, el fondo de reserva obligatorio de las comunidades será del 10% de su último presupuesto ordinario (ahora es del 5%). Las comunidades tendrán tres años para llevar a cabo ese incremento, aunque fuentes del colegio de administradores de fincas de Madrid señalan que apenas tiene incidencia ni por la cuantía ni por el hecho de que se trata de una obligación que actualmente nadie vigila. Además se fomentan las obras de accesibilidad (rampas, ascensores, etc) en las comunidades, que serán obligatorias cuando se cuente con ayudas públicas por más del 75% del importe de esas reformas.

Desahucios de inquilinos

 Los desalojos de inquilinos que no puedan pagar la renta se sujetan a nuevas normas por un cambio en la Ley de Enjuiciamiento Civil. Cuando se realice el requerimiento de pago al demandado, se le informará de que puede acudir a los servicios sociales para que estos determinen si el inquilino se encuentra en situación de vulnerabilidad. En caso afirmativo, el proceso se supende un mes (dos si el arrendador es una compañía) para buscar una solución. Pasado ese mes, aunque no se haya encontrado una alternativa al inquilino, el proceso para expulsarlo del inmueble se reanuda.

Cambios en los impuestos

El inquilino deberá seguir pagando el IBI si así se especifica en el contrato de arrendamiento, pero cuando se trate de un "alquiler de inmueble de uso residencial con renta limitada por una norma jurídica", los Ayuntamiento podrán decidir no repercutir el pago de ese impuesto. Además se suprime la obligación de pagar el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados en los contratos de arrendamiento, una obligación que actualmente casi nadie satisface.

Nuevas normas de gasto local

El decreto también modifica las reglas presupuestarias de los Ayuntamientos e incluye la promoción de vivienda entre los supuestos en los que se les permite gastar su superávit fiscal.

Retroactividad

Una disposición transitoria permite adaptar los contratos actuales a las nuevas normas, si hay acuerdo entre las partes. En caso contrario, los que se hayan firmado antes de este miércoles se sujetarán a las normas y plazos anteriores.

PENALIZAR LOS PISOS VACÍOS SERÁ MÁS FÁCIL

El nuevo real decreto-ley de medidas sobre vivienda facilitará a los Ayuntamientos cobrar un recargo del IBI de hasta el 50% a los pisos vacíos. Esa norma, que originalmente puso el Gobierno de José María Aznar en 2002, apenas se aplicaba porque la ley de las haciendas locales era confusa en ese punto, señalan fuentes de Fomento.

El texto publicado este martes en el BOE señala que los Ayuntamientos que quieran subir el impuesto a los inmuebles desocupados lo harán “mediante ordenanza fiscal”. En la misma, se podrán determinar uno o varios recargos en función del tiempo que lleve el piso vacío. Así, el recargo podrá ser ascendente (hasta alcanzar el tope del 50%) si conforme pasa el tiempo el propietario no  ocupa la casa o busca quien la ocupe.

El nuevo redactado legal también especifica que para considerar que una vivienda está desocupada, se podrá aplicar lo que diga la normativa autonómica correspondiente (muchas comunidades ya lo han definido). La ordenanza, por su parte, determinará las pruebas necesarias para declarar desocupado un inmueble, lo que obligatoriamente se comunicará antes al propietario para que pueda alegar contra esa declaración.

 

Fuente: https://elpais.com/economia/2018/12/18/actualidad/1545141311_358265.html?fbclid=IwAR1B5cxT-fF9_qK9cM3Nit11hM7MYmirW8xwqtK3_e2f1KGe9kDxFSXGuuo

 

 

 

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